Albania ultima los preparativos para recibir hoy al papa Francisco, quien durante su breve visita de unas 11 horas promoverá el diálogo religioso entre la mayoría musulmana y los cristianos y homenajeará a las víctimas del comunismo. Las calles de la capital Tirana se han vestido de fiesta con las banderas nacionales rojinegras y las amarillas del Vaticano, imágenes que solo se producen en la celebración de las fiestas nacionales.
Un grupo de trabajadores está terminando la colocación del altar en la plaza Madre Teresa, que durante un mes ha sido sometida a una amplia reforma, tanto del pavimento como de las fachadas de los edificios que la rodean.
Desde ese altar, el santo padre ofrecerá una misa a las 11.00, hora local, a la que se espera que acudan varios cientos de miles de albaneses católicos y musulmanes llegados también desde Kosovo, Macedonia, Montenegro y otros países europeos.









