El avión Boeing 777 desaparecido hace cuatro días cambió de rumbo y llegó al estrecho de Malaca, a cientos de kilómetros (millas) de la última posición registrada por las autoridades civiles, según datos de radar en manos de las fuerzas militares de Malasia, informó un alto funcionario militar. La revelación introdujo un misterio más en la investigación del vuelo desaparecido el sábado y planteó nuevas preguntas acerca de por qué el avión no estaba transmitiendo señales detectables por los radares civiles.
Entretanto, las autoridades malasias descartaron que los dos pasajeros que embarcaron en el avión desaparecido con pasaportes robados sean terroristas, aunque aseguran que estudian todas las posibilidades tras extender la zona de rastreo.









