El impacto de fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor o inundaciones, consecuencias del calentamiento global, pueden ser ya inevitables y convertirse en la nueva normalidad, indicó un nuevo estudio del Banco Mundial (BM).
De acuerdo con el informe Bajemos la temperatura: Cómo hacer frente a la nueva realidad climática, los cambios climáticos drásticos y los fenómenos extremos ya afectan a personas de todo el mundo, dañan los cultivos y las zonas costeras, y ponen en riesgo la seguridad hídrica.
El reporte dibuja un panorama sumamente complejo para las próximas décadas, con especiales efectos adversos en la productividad agrícola, el régimen hidrológico y la biodiversidad.
Asimismo, advierte que el deshielo de los glaciares constituirá un riesgo para las ciudades andinas.









