Belo Horizonte, capital del estado brasileño de Minas Gerais, canceló la habitual fiesta en la zona de aficionados del Mundial de Fútbol 2014, después de que el derrumbe de un viaducto dejara el jueves dos personas muertas y otras 22 heridas. Además de dicha zona, la Alcaldía de Belo Horizonte, una de las 12 sedes del Mundial, suspendió solo ayer el resto de actividades previstas en el bohemio barrio de Savassi, donde miles de hinchas suelen concentrarse los días de partidos para seguir los encuentros.
El viaducto no había sido inaugurado.









