- Bordaron pájaros, flores, escenas de la vida diaria en escuelas, cocinas o huertos y fiestas.
Los bordados con los que muchas mujeres salvadoreñas plasmaron sus vivencias en un campamento de refugiados en Honduras reflejan el drama que significó para miles de salvadoreños abandonar su país por la guerra civil.
Más de 24 años después del cierre oficial del campamento, el 27 de febrero de 1990, una treintena de esas costuras elaboradas por las salvadoreñas durante su tiempo de exilio se exhibe en San Salvador, en la biblioteca de la Universidad Centroamericana (UCA, dirigida por jesuitas), del 15 de mayo al 14 de junio. Unos bordados son originales y de otros se muestran fotografías, reunidos por el Museo de Arte Popular de El Salvador, que organizó la exposición, en el marco del Día Internacional de los Museos, ayer.
El director del museo, el antropólogo Gregorio Bello-Suazo, explicó que los bordados se convirtieron en una forma de denuncia.









