Los investigadores revisaban los escombros de un hogar para ancianos en Quebec para identificar más víctimas de un incendio que dejó cinco muertos y 30 desaparecidos en lo que ahora parece un macabro palacio de hielo en ruinas.
El primer ministro canadiense, Stephen Harper, dijo que hay pocas dudas de que la cifra de muertos por la tragedia en LIsle-Verte aumentará. AP









