El cardenal hondureño, Óscar Andrés Rodríguez, abogó por una Honduras sin violencia, con justicia y solidaridad con los más necesitados, en la misa del Domingo de Ramos que marca el inicio de la Semana Santa.
Pidamos por Honduras, pidamos que nuestro país sea de Cristo no del pecado, no de la violencia, no de la muerte, sino de la paz, la justicia y del amor, dijo el cardenal en la homilía celebrada a inmediaciones de la Catedral de Tegucigalpa, a la que asistieron miles de feligreses.
Previo a la ceremonia religiosa, el cardenal procedió a la bendición de los ramos elaborados por campesinos que desde el pasado viernes llegaron a Tegucigalpa y se apostaron en el atrio de la catedral para venderlos a los feligreses.
Rodríguez pidió a los hondureños participar en las diferentes procesiones y clamar a Jesús en sus vidas. Actos similares se celebraron en diferentes templos de la capital.









