Organizaciones islámicas de Malasia han iniciado un boicot contra el fabricante Cadbury tras descubrir restos de ADN de cerdo en dos de sus barras de chocolate, informó la televisión regional.
Hay que cerrar Cadbury. Tiene que pagar por este error. Creemos justificado el enfado de la población, dijo el secretario general de la Fundación Islámica Servicios e Información, Sabariah Abdullah, según la cadena Channel NewsAsia.
Cadbury Malasia, cuyo permiso halal ha sido suspendido, ya ha dicho que la compañía se ha impuesto como una prioridad esclarecer lo ocurrido, mientras colabora con el Departamento de Asuntos Islámicos para garantizar que sus productos cumplen con todos los requisitos.









