Un avión de pasajeros de la compañía China Eastern Airlines, que volaba entre el turístico destino tropical de Sanya y la ciudad de Wuhan, tuvo que retrasar su aterrizaje debido a que los controladores del aeropuerto de llegada se habían dormido, relató el diario local Oriental Daily.
La aviación civil china confirmó que la siesta de dos responsables del aeropuerto obligó a dar media vuelta en pleno vuelo al avión, un Boeing 737 que había solicitado repetidamente permiso para aterrizar, pero no obtenía respuesta. Finalmente, la luz verde para tomar tierra llegó.









