El Costa Concordia abandonó las rocosas costas de la isla toscana del Giglio en la que permanecía desde su naufragio en 2012 para dirigirse, arrastrado por varios remolcadores, hacia el puerto de Génova, donde será desguazado.
De este modo tocó a su fin un colosal proyecto que desde el momento del siniestro ha devuelto a su posición vertical y ha reflotado a este crucero de más de 114,000 toneladas de peso, 280 metros de eslora y 62.5 de manga. El Costa Concordia naufragó el 13 de enero de 2012.









