Las negociaciones de paz del Gobierno colombiano con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) cumplen dos años en su peor crisis por el secuestro del general del Ejército Rubén Darío Alzate, hecho que llevó al presidente Juan Manuel Santos a ordenar la suspensión del proceso.
El 19 de noviembre de 2012, las delegaciones del Gobierno y la guerrilla instalaron en La Habana la mesa de diálogos en medio de un ambiente de optimismo en el país, el mismo que hoy espera la liberación del general Rubén Darío Alzate, otros tres militares y una civil para reanudar las conversaciones.









