- Samaipata está considerado el mayor petroglifo del planeta y se cree fue el último.
Ceremonias ancestrales, ritos y ofrendas en los que participaron miles de indígenas recibieron en Bolivia el Willka Kuti, el año nuevo andino amazónico, que suma el 5,522 de esa tradición y según los expertos en esta ocasión no marca solo el inicio de un nuevo ciclo solar, sino el comienzo de una nueva era.
Aimaras, quechuas y guaraníes, las tres etnias más representadas en este país, se concentraron desde la madrugada de ayer en algunos de los enclaves considerados sagrados por sus culturas, y esperaron la aparición de los primeros rayos solares, que marcan el comienzo de un nuevo ciclo en la cultura agrícola. Pero este año 5,522 no es simplemente el comienzo de un nuevo año, sino el inicio de la Era Pachacuti, que según la tradición andina trae consigo momentos de profundo cambio y retorno a la armonía y el equilibrio, según relató a los medios el viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas.
El presidente boliviano, Evo Morales, presenció las celebraciones en el llamado fuerte de Samaipata, un importante enclave arqueológico situado a 120 kilómetros de la ciudad oriental de Santa Cruz y declarado patrimonio cultural de la humanidad por la Unesco en 1998.









