Las autoridades australianas firmaron un acuerdo con la compañía Fugro, especializada en búsquedas en aguas profundas, para realizar un estudio batimétrico del lecho marino donde se cree que terminó el avión de Malaysian Airlines desaparecido el pasado 8 de marzo.
El trabajo creará un mapa de la zona de rastreo, trazando los contornos, profundidad y la composición del lecho marino a unas profundidades que pueden superar los 6,000 metros. En agosto seguirá la búsqueda.









