Cuatro días después del desastre minero que ha costado la vida a unos 300 obreros en la ciudad de Soma, en el extremo oeste de Turquía, la empresa minera rechazó cualquier responsabilidad en el accidente.
El director general de la empresa Soma Holding, Ramazan Dogru, admitió desconocer las causas del incendio que se declaró en la mina de lignito el martes, pero subrayó que la compañía no ha cometido errores. Descartó que el fuego se debiera a la explosión de un generador eléctrico, versión oficial de los primeros días.









