@DiaaDia
El norte de Europa disfrutó de un privilegiado eclipse solar y unos pocos miles de personas pudieron observar durante un par de minutos el fenómeno completo desde el archipiélago noruego de Svalbard, mientras que las nubes empañaron parcialmente la experiencia en las islas Feroe.
Las Feroe, territorio autónomo danés situado en el Atlántico, y las Svalbard, en el océano Ártico, fueron los dos únicos puntos del planeta desde los que se vio cómo el disco solar quedó completamente oculto por la Luna.
En el archipiélago de Svalbard, el eclipse pudo contemplarse sin ningún impedimento gracias a que el cielo estaba libre de nubes, aunque las temperaturas oscilaban entre los 15 y los 20 grados bajo cero.
La llegada de visitantes a estas islas fue considerable y su localidad principal, Longyearbyen, vio duplicada estos días su población, que habitualmente no llega a los 2,000 habitantes.
La atención al eclipse fue también grande en Escandinavia, donde la Luna llegó a cubrir el 90% de la superficie total del disco solar.









