El papa Francisco volvió a arremeter contra el poder, el lujo y el dinero, que se convierten en ídolos y que impiden la distribución justa de las riquezas, e invitó a los católicos a la sobriedad y a compartir.
Así se lee en el mensaje del papa argentino para la Cuaresma, el periodo anterior a la Semana Santa, que fue presentado ayer por el Vaticano.
Cuando el poder, el lujo y el dinero se convierten en ídolos, se anteponen a la exigencia de una distribución justa de las riquezas. Por tanto, es necesario que las conciencias se conviertan a la justicia, a la igualdad, a la sobriedad y al compartir.









