Uno de los dos satélites de la constelación Galileo colocado en una órbita errónea el pasado agosto por un cohete ruso Soyuz ha corregido ligeramente su posición y envía señales de navegación a la Tierra, informó la Agencia Espacial Europea (ESA).
El aparato está colocado en una órbita elíptica que oscila entre 25,900 y 13,713 kilómetros de la Tierra.









