El aeropuerto romano de Fiumicino, el más importante de Italia, interrumpió durante 10 horas sus vuelos como consecuencia de un incendio que calcinó una parte de la terminal 3, donde causó graves daños materiales.
Las otras dos terminales, la 1 y la 2, se llenaron de miles de pasajeros que vieron cómo sus vuelos eran cancelados por las autoridades italianas debido al incendio que abrasó una extensión de cerca de mil metros cuadrados.
Algunos viajeros fueron trasladados a albergues por las compañías aéreas con las que pretendían viajar, pero la gran mayoría se vio obligada a pasar la noche en el aeropuerto.









