Dueños encadenados y escasez de alquileres son dos imágenes que se funden en el casi inexistente mercado de arrendamiento en Venezuela tres años después de que se aprobara una ley que buscaba proteger a los arrendatarios y que continúa siendo criticada por los propietarios.
Miguel Clery busca un apartamento para alquilar y al día de hoy duerme en un salón después de pasar hace unas semanas unos días en el balcón de un conocido.
Originario de Martinica, este técnico de mediana edad comenzó a buscar apartamento en Caracas en diciembre del año pasado, pero desistió el mismo día al darse cuenta rápidamente de la poca oferta y los precios que había, y comenzó así una peregrinación de casa en casa que todavía no sabe cuándo concluirá.









