Autoridades, supervivientes y familiares de las víctimas recordaron el aciago 3 de octubre de 2013, cuando una embarcación con cientos de inmigrantes indocumentados naufragó frente a la isla de Lampedusa, lo que dejó el trágico balance de 368 muertos. Un año después del desastre, la isla italiana acogió ayer un sobrio y conmemorativo acto de recuerdo a los fallecidos, entre los que había 41 niños.
Lampedusa es una isla a medio camino entre las costas meridionales de Italia y las africanas, por lo que, dada su condición de paso intermedio, sus poco más de 6,000 vecinos están acostumbrados a los naufragios.









