Los corrimientos de tierras y las intensas lluvias que caen en la región complican las tareas de rescate y la llegada de ayuda humanitaria a la zona del suroeste de China azotada el domingo por un grave terremoto que ha causado ya 410 muertos y más de 2.000 heridos.
El peligro al que se enfrentan ahora las autoridades es llevar a cabo cuanto antes la evacuación de los residentes cercanos a los lagos que se han formado en el condado de Ludian tras el fuerte temblor, de 6,5 grados de magnitud.









