La sonda espacial Beagle 2, que aterrizó en Marte en la Navidad de 2003 y de la que se perdió contacto, fue localizada aparentemente intacta en la superficie del planeta, después de una búsqueda de más de una década.
Muchos científicos asumieron entonces que la sonda había quedado destruida por el impacto a alta velocidad sobre el planeta.
Sin embargo, las nuevas imágenes, adquiridas por el Orbitador de Reconocimiento de Marte de la Nasa, descartan esa posibilidad.









