Más de 10,000 manifestantes marcharon por la emblemática avenida Pennsylvania de la capital estadounidense para denunciar las muertes de ciudadanos negros a manos de los cuerpos policiales del país y exigir acción legislativa al respecto.
Los grupos y manifestantes portaban carteles que dicen La vida de los negros importa.
Encabezada por varias organizaciones defensoras de los derechos civiles, la multitud marchó hacia el Capitolio con las familias de Michael Brown y Eric Garner, dos hombres de raza negra desarmados que murieron en incidentes con policías blancos.









