Cientos de creyentes católicos participaron en la marcha denominada Desfile por la Vida, en una de las vías más céntricas de Managua, para llamar la atención sobre el aborto y las drogas.
Con el lema Hombre y mujer, fuente de vida, decenas de comparsas alegraron el ambiente, que resaltó por los colores blanco y amarillo de la Iglesia católica.
Tristemente, el alcoholismo y la drogadicción están destruyendo la vida de muchos jóvenes, dijo el coordinador de la Pastoral Familiar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Fonseca, durante la marcha.
Esta actividad, que culmina con una misa en la catedral metropolitana de Managua, ya es una tradición católica en Nicaragua, en apoyo al no nacido.









