Al menos 2,500 personas murieron o desaparecieron, tras los corrimientos de tierras en el nordeste de Afganistán, informó el gobernador de la provincia afectada por el desastre. El gobernador de Badakhshan, Shah Waliwallah Adib, declaró que unas 1,000 familias vivían en la localidad afectada, Ab-e-Barik, en el distrito de Argo, cuando una colina se desplomó sobre las casas, tras las fuertes lluvias de los dos últimos días en la zona.
Las lluvias ocasionaron una gran grieta en la colina y unas 300 casas quedaron sepultadas bajo unos 30 metros de barro.









