El papa Francisco quiso expresar su cercanía con los portadores del virus VIH y los enfermos del síndrome de inmunodeficiencia adquirida, en particular con los niños, justo en la jornada en la que se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Sida.
Tras el rezo del angelus dominical desde la Plaza de San Pedro del Vaticano, el pontífice argentino reconoció además la labor de los misioneros y operadores sanitarios que trabajan para paliar los efectos de esta enfermedad y la de los médicos e investigadores que buscan curas y soluciones contra ella. Recemos por todos ellos, también por los médicos.









