Un segundo oso panda contagiado de moquillo, enfermedad canina que en estos plantígrados es altamente mortal, falleció en una reserva natural del norte de China, donde otros dos animales están también aquejados de la enfermedad y hay temores a una epidemia que pueda diezmar a esta especie en extinción.
Da Bao, el segundo panda fallecido, expiró el 4 de enero, casi un mes después de que muriera por la misma enfermedad Cheng Cheng, el 9 de diciembre, en el Centro de Investigación y Protección de Animales Salvajes de Shaanxi.









