El gran incendio que quema desde hace dos semanas en el norte de California (EE.UU.), uno de los peores de la temporada y por el que han sido evacuadas miles de personas, obligó a cerrar seis escuelas de la zona a causa del peligro que el humo supone para los niños.
El Departamento Forestal y de Protección ante el Fuego de California, CalFire, informó que los seis centros escolares del condado de Placer cancelaron las clases a causa de la contaminación del aire.
El fuego de King fue declarado el sábado 20 de septiembre, y desde entonces ha quemado sin control hasta convertirse en uno de los más devastadores de este año.
Las llamas han obligado a desalojar de sus casas a unas 3,000 personas y mantienen cortada la carretera 50, una de las más transitadas del área y que supone una vía principal entre Sacramento y el vecino estado de Nevada.
El fuego, contra el que luchan 5,557 bomberos y 20 helicópteros, solo ha podido ser contenido en un 18%, y tras avanzar con fuerza la pasada madrugada, ya ha calcinado 35,450 hectáreas.









