La OEA inició una sesión extraordinaria para analizar la situación en Venezuela, después de haber votado en contra de permitir el ingreso de periodistas.
El embajador de Venezuela ante la OEA Roy Chaderton dijo a los periodistas que se produjeron 21 votos a favor de mantener la sesión privada, siete para que se permitiera el ingreso de periodistas y seis abstenciones.
La votación tuvo lugar mientras que en Caracas un agente de la Guardia Nacional y un civil murieron baleados en medio de un violento enfrentamiento entre vecinos y grupos de motorizados armados que intentaban remover una barricada, lo cual elevó a 21 el número de muertos en las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro.
La reunión extraordinaria fue solicitada por Panamá. El gobierno de Caracas cortó sus relaciones con la nación centroamericana por haber solicitado el debate.
La embajadora de EE.UU. Carmen Lomellín, consideró que sería inaceptable que el organismo se quede callado ante la situación en Venezuela, por lo que pidió una respuesta firme y respaldó la propuesta de Panamá de convocar a los cancilleres del continente para debatir el asunto.
Por su parte, el secretario general de la OEA José Miguel Insulza adelantó que el Consejo Permanente probablemente emitiría un comunicado con un llamado al diálogo en Venezuela, pero puso en duda que decida convocar a los cancilleres del continente para una sesión extraordinaria porque considera que en el país sudamericano no ha ocurrido una ruptura del hilo democrático.
Al cierre de está edición no se había generado la votación para una resolución.









