Al menos seis personas han fallecido por la histórica ola de calor en Argentina, que se prolonga esta semana al igual que los cortes de luz, que el Gobierno minimizó y siguió achacando a las compañías responsables del suministro eléctrico.
En los últimos días, tres personas murieron en Santiago del Estero, a unos 1,200 kilómetros al norte de Buenos Aires, donde los termómetros han superado los 42 grados durante seis días consecutivos.
Además, una madre y sus hijos de dos y cuatro años murieron al incendiarse su vivienda en Avellaneda, en la periferia sur de la capital argentina, como consecuencia de un accidente con una vela que prendieron por la falta de electricidad. Los cortes de luz afectan a decenas de miles de personas.









