- El dirigente negó las acusaciones y aseguró que es un perseguido político.
Leopoldo López, una de las cabezas de la oposición venezolana, se entregó ayer a las autoridades para enfrentar un proceso por su presunta responsabilidad en los hechos violentos de la semana pasada.
López descartó marchar, como estaba previsto, afirmando que lo hacía para evitar hechos de violencia.
Tenía opción de irme, pero no me voy a ir de Venezuela nunca. La otra opción era quedarme escondido en la clandestinidad y no tenemos nada que esconder, dijo López ante miles de sus seguidores poco antes de caminar hacia un cordón policial para entregarse a las autoridades.
Agregó que se presentaba ante una justicia corrupta y destacó que si su arresto permite a Venezuela despertar definitivamente y para que los venezolanos que queremos el cambio, mi encarcelamiento valdrá la pena.
Les ruego que cuando yo pase y me entregue, les pido que tengamos prudencia, sin confrontación, dijo López, quien megáfono en mano y sobre el pedestal de una estatua se dirigió a los manifestantes, muchos de ellos estudiantes.
Resaltó que el lugar escogido para entregarse fue elegido para explicar de viva voz las razones de su lucha.
Esta lucha sí es por nuestros jóvenes, sí es por los estudiantes, por los reprimidos, por los encarcelados, por todo el pueblo de Venezuela que está sufriendo colas, escasez, los jóvenes no tienen empleo ni futuro, enfatizó.
Sobre el tema, el Gobierno de Panamá indicó que es esencial que se favorezca la libertad de expresión, así como el ejercicio de la plena participación ciudadana, valores fundamentales de los derechos humanos, esperando que las autoridades diriman las responsabilidades de rigor, en razón de las víctimas fatales y los heridos que se han dado.









