- Naciones Unidas estimó ayer en más de 10,000 el número de víctimas mortales.
La tormenta tropical Zoraida tocó tierra ayer en la región de Davao Oriental, en la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, con vientos máximos de 55 kilómetros por hora, informó el servicio meteorológico del país asiático.
La tormenta se mueve hacia el noroeste a unos 30 kilómetros por hora y se esperaba que llegara ayer a la ciudad de Iloílo, en la isla de Panay, por donde hace cuatro días pasó el tifón Haiyan.
La población de Tacloban, en la isla de Leyte, quedó destruida en más del 70%, según estimaciones policiales, y aún quedan muchas pequeñas poblaciones incomunicadas de las que se desconoce el efecto devastador que ha podido causar el tifón.
Mientras cientos de niños y adultos, con mensajes de socorro en mano, flanquean la carretera que lleva al norte de Cebú, una región de Filipinas duramente azotada por el tifón Haiyan, pero que ha pasado desapercibida debido a la gran tragedia de la ciudad de Tacloban.
¡Ayuda, por favor!, Necesitamos agua y comida o Tenemos hambre son algunos de los mensajes que se pueden leer en los improvisados carteles que sujetan con paciencia los residentes de la zona y que agitan frenéticamente al paso de cada coche.
A diferencia de la calzada que dirige a la ciudad de Tacloban, la carretera hacia el norte de Cebú quedó prácticamente despejada por completo pocos días después del tifón, pero llega poca ayuda humanitaria.
El Gobierno solo nos ha dado 2 kilos de arroz, y eso únicamente nos da para un desayuno, una comida y una cena, dijo Genoveva Avalde.









