El papa Francisco aludió en la audiencia general de ayer en la Plaza de San Pedro al pueblo mexicano, que sufre la desaparición de sus estudiantes, en referencia a los 43 jóvenes de entre 18 y 23 años que permanecen desaparecidos desde la noche del 26 de septiembre.
Los jóvenes desaparecieron cuando un grupo de policías municipales y miembros del cártel Guerreros Unidos los subieron en patrullas en el municipio de Iguala, en el sureño estado de Guerrero, desde entonces se desconoce su paradero.









