El Nobel de química 2014 ha premiado el trabajo de dos estadounidenses y un alemán por sentar las bases de la nanoscopia, una técnica que ha abierto nuevos campos para la química y la bioquímica, al permitir la observación molecular.
La Real Academia de las Ciencias sueca resaltó que el alemán Stefan W. Hell y los estadounidenses Eric Betzig y William E. Moerner han contribuido a desarrollar microscopios fluorescentes de alta resolución, llevando la microscopía óptica a una nueva dimensión.









