Tierra, trabajo y vivienda fueron las peticiones que el papa realizó durante su reunión con los participantes del Encuentro Mundial de Movimientos Populares, en el que se abordan temas como la pobreza o la exclusión social.
Sus palabras llegan en una particular jornada de estudio sobre su pensamiento social enmarcada en este Encuentro, que congrega hasta hoy a 200 representantes de un centenar de organizaciones de base de todo el mundo.
En un encendido discurso que resonó entre los muros del Aula Vieja del Sínodo, aseguró también que, por sus peticiones, en ocasiones es tachado de comunista. Sin embargo, rechazó inmediatamente esta calificación al recordar que el amor por los pobres está en el centro del Evangelio.









