La oposición colombiana asestó un importante golpe de opinión en las calles.
Miles de inconformes atendieron el llamado del expresidente Álvaro Uribe para protestar contra el gobierno de Juan Manuel Santos y la manera en que se han desarrollado los diálogos de paz con la guerrilla de las Farc.
"Renuncia, Santos, el pueblo no te quiere" se escuchó en más de 20 ciudades de Colombia, donde hombres y mujeres de todas las edades vistieron camisetas amarillas y rojas y portaron pancartas que expresaban rechazo a las políticas oficialistas de seguridad, empleo, salud y educación.
El expresidente Uribe, el máximo opositor al gobierno, encabezó la marcha en Medellín, la segunda ciudad más grande del país. Mientras que en Bogotá uno de los colaboradores del otrora mandatario, el exministro Rudolf Hommes, guio a miles de manifestantes a lo largo de 20 cuadras para colmar, a pesar de la lluvia, la Plaza de Bolívar, en el centro de la capital.
"Lo de hoy es un clamor democrático", indicó Hommes en medio del resonar de pitos y bubucelas y la entonación del himno colombiano por parte de los manifestantes.
"Un presidente tiene que escuchar a los ciudadanos.
A Santos le estamos diciendo que el malestar es gigantesco y que tiene que corregir el rumbo del país", exigió.
Los actos multitudinarios coinciden parcialmente con los alicaídos porcentajes de popularidad del presidente Santos, los más bajos desde que asumió su primer periodo de gobierno en 2010.
- La imagen favorable del mandatario en 25%, mientras que la negativa es 75%.









