Una sobrepoblación de castores y visones en el extremo sur de Chile, introducidos para el desarrollo de una industria peletera que fracasó, amenaza la biodiversidad de uno de los rincones más prístinos del planeta, reveló a Efe el ecólogo Ramiro Crego.
Ambos mamíferos, propios del hemisferio norte, fueron introducidos en Tierra del Fuego a mediados del siglo XX con el objetivo de generar una industria de exportación de sus entonces apreciadas pieles, que se arruinó tras la aparición de la piel sintética.









