Las esperanzas de encontrar supervivientes tras el hundimiento del buque surcoreano Sewol, con 269 desaparecidos, se desvanecieron casi por completo ante el escaso progreso del rescate de la nave, cuyo casco quedó sumergido en su totalidad.
Los buzos han seguido intentando sin éxito por tercer día consecutivo penetrar en el transbordador, que descansa volcado sobre el fondo marino en aguas al suroeste del país a 30 metros de profundidad, lo que prácticamente descarta la posibilidad de hallar dentro a algún pasajero con vida.
Los expertos calculan que, en caso de haber bolsas de aire en el interior del buque, podrían permitir la supervivencia hasta por 72 horas.
Este tiempo ya ha transcurrido sin que las 176 embarcaciones, 28 helicópteros y aviones y más de 650 buzos hayan logrado operar su plan de rescate en el interior de la nave.
Al menos cuatro grúas esperan en los alrededores para recuperar el Sewol, pero no han entrado en acción por miedo a que un movimiento brusco en el barco acabe con las vidas de posibles supervivientes en su interior.
En las primeras horas de la jornada, los buzos avistaron tres cuerpos a través de un cristal, pero no pudieron entrar para recuperarlos, y durante la tarde salieron a flote otros cuatro cadáveres, que elevan a 33 el número de muertos confirmados.









