Los policías de Nueva York han recibido instrucciones adicionales para extremar la alerta y aumentar sus precauciones, después de que dos agentes fueron asesinados a sangre fría el pasado sábado.
Según informes difundidos ayer por medios locales, las instrucciones han sido dadas por sindicatos policiales y se suman a otras anteriores dadas a conocer el domingo por el Departamento de la Policía de Nueva York.
Los agentes Rafael Ramos y Wenjian Liu fueron asesinados el sábado en el distrito neoyorquino de Brooklyn por Ismaaiyl Brinsley, quien horas antes había herido de bala a una antigua novia en la ciudad de Baltimore.
En mensajes colocados en redes sociales, el atacante, de raza negra, dijo que el asesinato de los dos agentes estaba vinculado con la muerte de dos afroamericanos, Eric Garner y Michael Brown, el primero en Nueva York y el segundo en el estado de Misuri.
Las muertes de Garner y Brown, en ambos casos a manos de agentes policiales, generaron numerosas protestas en Estados Unidos, especialmente después de que quedara descartada la posibilidad de procesar penalmente a los policías involucrados.
Las autoridades han solicitado a los policías salir con un compañero.









