Las autoridades de la salud creen que los sobrevivientes del ébola pueden propagar la enfermedad por medio de la actividad sexual sin protección durante más tiempo de lo que se creía.
Los científicos suponían que el virus de la enfermedad podía permanecer en el semen hasta tres meses.
Sin embargo, un caso reciente en África occidental sugiere que pueden producirse infecciones por actividad sexual más de cinco meses después.









