El rey Juan Carlos I de España presidió los actos del Día de las Fuerzas Armadas, de las que se despidió como jefe supremo de los ejércitos, jefatura en la que será reemplazado en los próximos días por su hijo, el príncipe Felipe, tras anunciar su abdicación.
Acompañado de la reina Sofía y los príncipes de Asturias, el monarca presidió un homenaje a los caídos, seguido de un desfile en el que participaron unos 500 militares y posteriormente asistió a una recepción en el Palacio Real, donde se prevé que dentro de 10 días firme la ley orgánica de su abdicación, después de que sea aprobada por el Parlamento.
Se trata de la primera vez en la que comparecieron juntos los reyes y los príncipes en un acto institucional tras el anuncio de abdicación del monarca el pasado lunes. Durante los actos en honor de las Fuerzas Armadas, el rey se mostró relajado y sonriente mientras saludó a los 180 invitados a la recepción.









