Los humanos de Atapuerca -un sitio arqueológico del norte de España- comían perros domésticos, gatos salvajes, zorros y tejones entre 7,200 y 3,100 años atrás, según un estudio publicado por la revista especializada Quaternary International.
Este aspecto sobre la dieta de los habitantes de la Cueva del Mirador de Atapuerca, en la provincia de Burgos, se ha descubierto a partir de la presencia en los restos de estos animales de marcas de corte, evidencias de procesamiento culinario y de mordeduras humanas, según el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes), que participa en dicha investigación.
Atapuerca es un conjunto arqueológico declarado patrimonio de la humanidad que ha revelado los restos del homínido más antiguo de Europa, el Homo antecessor, con 1.3 millones de años de antigüedad, así como una colección de restos paleoantropológicos de la Edad de Piedra, pertenecientes a los primeros pobladores de Europa.
El consumo de estas especies era muy poco frecuente en Europa continental en aquellos tiempos, pero en este yacimiento se han hallado 24 restos fósiles que avalan su procesamiento. El Mirador fue usado como cueva redil, para albergar los rebaños.









