- Después de la boda se celebra un banquete de carne de búfalo y alcohol casero de arroz.
Más de 50 niñas de Nepal se han casado con una fruta en un ritual destinado a protegerlas y asegurarse de que no se conviertan en viudas, para evitar el estigma que sufren en este país si sus futuros maridos mueren antes que ellas.
En la tradición hindú y budista, las viudas sufren una gran discriminación, con un bajo estatus en su comunidad: en el hinduismo muchas veces son expulsadas de sus familias y obligadas a mendigar. Además, no pueden volver a casarse.
Pero si se casan con una fruta bael (especie de manzana del sur de Asia) continúan casadas y no se pueden convertir en viudas, dijo a Efe Suraj Shakya, sacerdote budista que llevó a cabo la ceremonia de dos días de duración hace una semana.
Los nuevos casamientos son más comunes entre las viudas que llevaron a cabo el casamiento con la fruta.
Las niñas de entre tres y siete años vistieron ropas rojas y doradas iguales a las que se usan en los matrimonios normales y rezaron a la diosa Parvati, esposa del dios hindú Shiva, en un templo acompañadas por sus madres.
Las familias pertenecen a la comunidad étnica newari nepalí, cuyas féminas se casan en tres ocasiones: una antes de los siete años, otra antes de los 13 años o de la pubertad y la tercera vez con un marido humano, de acuerdo con Shakya.









