Un hombre que se autodenominó terrorista y que tomó como rehén a un empleado del hotel Saint Peter, en que se hospedaba, en Brasilia, finalmente lo liberó y se entregó a la policía tras arduas negociaciones que se prolongaron durante unas siete horas.
El asaltante, que la policía describió como un hombre joven y perturbado, se registró a primera hora en el hotel y, poco tiempo después, capturó a un empleado al que mantuvo esposado y con un chaleco en el que se temía que hubiera colocado explosivos.









