studiantes y opositores venezolanos se concentraron ayer en el este de Caracas para protagonizar una nueva jornada de protesta contra el gobierno y la violencia que se ha producido en los últimos días y que los adversarios al presidente Nicolás Maduro atribuyen al oficialismo.
Cientos de simpatizantes atendieron a la nueva convocatoria que dirigentes políticos y estudiantiles hicieron el viernes para rechazar la muerte de tres personas y la detención de decenas de manifestantes, tras la marcha que se celebró el miércoles pasado contra el gobierno. Las madres de los detenidos asistieron a la concentración vestidas de blanco que, según la oposición, fueron más de 150, de los cuales, 112 han sido liberados, según la oposición, mientras que las últimas cifras oficiales reportan 99 capturados y 25 puestos en libertad.
Por su parte, el presidente Nicolás Maduro afirmó que no aceptará grupos violentos en el campo del chavismo y pidió que quien quiera combatir con armas se vaya de ese movimiento. No acepto grupos violentos en el campo del chavismo y la revolución, gritó Maduro en un acto ante sus seguidores en Caracas.









