Los soldados malienses dejaron el colegio siendo niños y apenas saben sumar y restar, por lo que es difícil enseñarles topografía o el uso del goniómetro, unas clases de artillería y morteros que imparten en el campo de Koulikoro los militares españoles destinados en la misión europea EUTM-Mali.
Unas lecciones que los militares españoles se esfuerzan en enseñar a los miembros del Ejército maliense, que tienen mucha disposición y muchas ganas de aprender, coinciden los instructores.
España aporta a la Misión de Entrenamiento de la Unión Europea (EUTM) en Mali un total de doce instructores -curtidos en misiones como Kosovo, Afganistán o Líbano- al área de adiestramiento de operaciones especiales (a la unidad de comando), pero también diez a la unidad conocida como apoyo de fuegos (artillería y morteros), que pertenecen a la Brigada Paracaidista.
Para estas prácticas de artillería y morteros, los malienses aprenden unos conocimientos mínimos de topografía y del uso del goniómetro, un instrumento empleado para medir ángulos y distancias.
Tienen a su cargo 45 alumnos. Van aprendiendo. Hay que repetir mucho y tener mucha paciencia, dijo el teniente Rivera.









