El gobierno del expresidente y hoy senador, Álvaro Uribe, desvió 1,650 millones de pesos ( $800,000) entre 2006 y 2007 para "congraciarse" con el mediador de las Farc y poder iniciar así un proceso de paz con ellos, según reveló la revista Semana.
El desvío de esos fondos se hizo mediante doce contratos públicos entregados a través del Fondo de Programas Especiales para la Paz de los que se benefició una empresa cuyo dueño es el mediador de las Farc en aquel momento, Henry Acosta Patiño y su esposa.









