Los uruguayos concurren hoy a las urnas para elegir en segunda vuelta a su futuro presidente, con el exmandatario Tabaré Vázquez como claro favorito y en medio de una alerta meteorológica por la posibilidad de abundantes lluvias, fuertes vientos y granizadas.
Tabaré Vázquez, el oncólogo que en 2005 se convirtió en el primer mandatario de izquierda de Uruguay, afronta las elecciones presidenciales con la seguridad de que, salvo catástrofe, será el próximo presidente de su país y con la serenidad y confianza que mostró durante toda la campaña.
Las proyecciones de voto y las últimas encuestas le dan a este médico de 74 años una victoria holgada por unos 14 puntos porcentuales sobre su rival Luis Lacalle Pou, una distancia muy grande como para que pueda ser recortada y que hace pensar que la pregunta no es si ganará Vázquez, sino por cuánto.
En tanto, el amor hacia su propuesta y su deseo de introducir aire fresco en la política uruguaya son los argumentos del candidato del Partido Nacional Luis Lacalle Pou para salir a pelear por la presidencia uruguaya hoy, tarea difícil en la que tendrá que vencer a la matemática para triunfar.
El joven candidato (41 años) del histórico partido blanco es consciente de la enormidad de la tarea que supone remontar los casi 14 puntos que lo separan, según las encuestas, del candidato oficialista Tabaré Vázquez, un empeño en el que sigue más por respeto y coherencia que por creer realmente en la victoria.
Los resultados electorales de la primera vuelta en Uruguay el pasado 26 de octubre dibujaron un escenario casi imposible para Lacalle, que con un 31% de los votos fue el segundo candidato más votado tras Vázquez (47.9%).









