Las víctimas mortales de las lluvias torrenciales caídas la madrugada del miércoles sobre el oeste de Japón podrían llegar casi al centenar ante las pocas probabilidades de encontrar con vida a los 47 desaparecidos de un desastre que ya ha dejado 40 fallecidos.
Las autoridades niponas no descartan que el número de víctimas aumente en las próximas horas, tras cumplirse tres días de las históricas lluvias torrenciales, y mientras la policía y los bomberos siguen cotejando datos de personas evacuadas y desaparecidas. Durante la madrugada del martes al miércoles, en la localidad de Hiroshima cayeron en solo tres horas unos 200 milímetros de agua, el equivalente a la que se recoge normalmente en todo el mes de agosto en esta región montañosa.









