Los estadounidenses acudieron a las tiendas el feriado del Día de Acción de Gracias para comprar regalos, en lo que se ha convertido rápidamente en una nueva tradición de fin de año.
A las 4 de la tarde, unas 100 personas hacían fila en una tienda de juguetes de la cadena Toys R Us en la plaza Times Square, en la ciudad de Nueva York. Cuando la tienda abrió a las 5, la fila había crecido al doble.
Mary Smalls, de 40 años, se contó entre quienes esperaron la apertura de la tienda.
Ella tenía pensado hacer todas sus compras el Día de Acción de Gracias para no salir el día posterior al feriado, el llamado Viernes Negro.
"Intentaré evitar la muchedumbre'', declaró Smalls, quien pretende gastarse este año entre 300 y 400 dólares en regalos.
Hace unos pocos años, cuando algunas tiendas comenzaron a abrir tarde el Día de Acción de Gracias, hubo resistencia de empleados y compradores que consideraban sagrado ese feriado.
El año pasado, más de una decena de minoristas importantes abrieron al anochecer del Día de Acción de Gracias.
Este año, al menos la mitad de ellos, como Target, Macy's, Staples y J.C. Penney, también decidieron hacerlo.
Al trabajar el Día de Acción de Gracias, los minoristas compiten por los dólares que los estadounidenses pretenden gastarse el fin de año.
Antes, los minoristas hacían grandes ofertas el Viernes Negro. Pero ahora las adelantan y las prolongan hasta el viernes para captar a compradores que buscan artículos muy rebajados.
Bill Martin, cofundador de la firma ShopperTrak, que da seguimiento a 70.000 tiendas a nivel global, prevé un incremento en las ventas de entre 3 y 5%, a entre 2.570 millones y 2.620 millones de dólares, en el Día de Acción de Gracias.
El año pasado, las cantidades se habían duplicado respecto del año anterior.
Según proyecciones de la Federación Nacional de Minoristas, 25,6 millones de compradores aprovecharán el jueves, una leve baja respecto del año pasado.









